Los peligros de las meditaciones masivas

Los peligros de las meditaciones masivas

1024 576 Consciencia Arbórea

¿Conoces los peligros de las meditaciones masivas?

En estos tiempos convulsos, muchas personas deseamos que se produzcan cambios reales a nivel planetario. Por eso se hace más necesario que nunca servir a aquellos propósitos por los que cada cual cree que vale la pena vivir, para el bien de uno y de todos. Desde el mundo de la espiritualidad surgen todo tipo de propuestas e iniciativas que pretenden impulsar esos cambios, el despertar de la humanidad y la salvación planetaria. Pero ¿son válidas todas estas propuestas? A mi entender, no.

Las meditaciones masivas codificadas en supuestos «portales» encierran peligros que pueden, en gran medida, producir el efecto contrario al que busca la propia meditación. A continuación expongo algunos consejos que te ayudarán a descodificar estas controvertidas propuestas.

Frente a las meditaciones masivas o planetarias, deberías saber esto

Debes saber quiénes son las personas que proponen las «meditaciones»

¿En nombre de quién o de qué te estás conectando y meditando? Ponle nombre, apellidos, cara y ojos a la persona u organización que ha propuesto la meditación. Infórmate e investiga sobre su quehacer. No puedes entregar tu poder a una intención si ni siquiera sabes quién hay «detrás». De ese modo, estarías sirviendo a terceros. Además, una buena intención no basta: el mundo y sus dirigentes están cargados de «buenas intenciones», y ya ves cómo va.

Meditación global masiva

Los «portales» numéricos no existen: son un fraude

¿Qué es un portal? ¿Alguien sabe a qué se refiere? ¿Alguien ha podido contrastarlos? Nadie sabe exactamente qué es. Es una de tantas palabras manipuladas de la Nueva Era. Lo que sí existe son los ciclos. Un día, un mes o una estación son ciclos, y también lo son una vuelta al sol o un año. Nuestros ciclos planetarios están ligados, a su vez, a los ciclos cósmicos, que tienen una influencia evidente sobre nosotros. Los momentos de cambio de ciclo, como los solsticios y los equinoccios, sí funcionan como portales, tal como nos han enseñado las tradiciones milenarias del planeta.

La ascensión no existe como tal: ya eres un Ser Divino y completo

Todo en el Universo es un centro en sí mismo. No existe arriba ni abajo, así que no se puede utilizar el concepto de «ascender», porque no existe. Es un concepto perverso. Mientras creas que tienes que ascender, o que el planeta tiene que ascender a otra dimensión, estarás atrapado en tu limitación y negarás tu divinidad y la de la Tierra. Todas las enseñanzas espirituales más importantes de la Tierra dicen que tienes que ir hacia el centro, hacia tu interior. Lo único que puedes hacer es tomar consciencia de esa realidad y entrar en lo que se llama «el recuerdo de Sí», porque la información de tu origen divino permanece intacta.

Meditación grupal

Las meditaciones grupales deben enfocarse en la oración y en el rezo consensuado

Cuando rezas no hay terceros entre tú y Dios. Es tu voluntad activa y, en ese estado, tu intención está protegida, sin intermediarios. Es un acto de voluntad en vertical, directo. En cambio, cuando te reúnes con un grupo, o en red, para una meditación global en pro de una «buena intención», no estás en la energía de la oración directa con Dios. Estás en un espacio horizontal en el que cedes tu voluntad a quien dirige y pierdes, sin saberlo, tu identidad y tu autoridad. Debes saber que estas «meditaciones» horizontales crean un egrégor fácil de dominar y dirigir.

No puedes salvar a la Madre Tierra: solo trata de no ensuciarla

La Madre Tierra es una consciencia infinitamente superior a ti. Es la Divinidad. Si lo que pretendes es salvar a la divinidad, estás en la soberbia y en la ignorancia, porque le quitas la autoridad y el poder que tiene. Bendice el hecho de que la Madre Tierra te cuide, te proteja, te nutra y te sostenga, y simplemente trata de no ensuciarla. Pero cuidado: no ensucian solo los productos químicos y los plásticos. También lo hacen tus pensamientos y tus emociones, como el odio. Respeta la Naturaleza y bríndale tu amor.

No puedes salvar a la humanidad: solo puedes salvarte a ti mismo

Salvar a la humanidad no es tu responsabilidad, pero sí lo es salvarte a ti y convertirte en un ser despierto, humano y divino. Del mismo modo, solo puedes influir en la paz mundial si pones paz en tu corazón. Cada ser conoce el propósito de su encarnación y está sujeto al libre albedrío. ¿Quién eres tú para juzgar lo que el alma del otro debe o no debe experimentar? Deja tu postulado de «Salvador», cámbiate a ti y sana tus heridas. Así ayudarás a cambiar el mundo y a los demás.

Ascensión planetaria

Cuando medites solo o en grupos reducidos, hazlo desde tu autoridad

Tener autoridad sobre uno mismo significa ser consciente de que eres un Ser Espiritual encarnado en un cuerpo. Puedes pensar que es así, pero no basta: tienes que haberlo vivido y sentido en tu corazón. Tu consciencia es tuya y, por lo tanto, tienes que hacerte responsable de lo que eres. Si tú no lo haces, nadie lo hará por ti. La expresión de la autoridad queda dicha en la afirmación «YO SOY». Más allá del «Yo Soy» no hay nada.

La Madre Tierra es tu referencia número uno

Quizá seas una persona muy espiritual, con tendencia a contactar con los planos de luz, el mundo angélico, los maestros ascendidos o los médicos del cielo. Aun así, tu referencia debería ser siempre tu cuerpo y aquello de lo que procedes: la Naturaleza y la Madre Tierra. Deberías conectarte a menudo con la Tierra y enraizarte, porque ella tiene el patrón original de la frecuencia de vida. Ella sabe lo que necesitas y te permite conocerte y activar tus centros del instinto, la supervivencia y el poder. Así dejarás de ser alguien influenciable. Si estás en sintonía y conexión con la Tierra, sabrás siempre lo que es bueno para ti y para el bien común, y podrás contagiar buenas vibraciones a quienes te rodean.

El movimiento de la Nueva Era (New Age) está dirigido

Siento darte esta noticia, pero es así. El mundo espiritual que promulga la Nueva Era es una moda y un pasatiempo, en tanto que te distrae, te lleva a consumir y te aleja de la realidad terrenal y de tus responsabilidades. Sin embargo, el mundo espiritual y el despertar de la consciencia deben servirte para buscar la verdad: tu verdad y la del origen del ser humano. No olvides, además, que ese despertar es un proceso interior que solo puede llevar a cabo uno mismo. Es un proceso individual, no grupal ni global.

Meditación global planetaria