Sintoísmo y Árboles Sagrados Kami

Sintoísmo y Árboles Sagrados Kami

1000 662 Consciencia Arbórea

Sintoísmo y Árboles Sagrados kami

Por Xavi Callejo www.conscienciarborea.com

Una pincelada sobre la antigua tradición espiritual japonesa y la sacralidad de sus bosques y árboles.

La naturaleza como lo sagrado

El Sintoísmo, la visión religiosa y espiritual original de la cultura japonesa, venera los árboles sagrados kami. Es una forma sofisticada de animismo. Afirma que existen seres espirituales en la naturaleza o en niveles superiores de existencia. En el Shinto la naturaleza es sagrada. Estar en contacto con ella es estar cerca de la divinidad, y los objetos naturales son adorados como espíritus sagrados.

En Japón existen cientos de bosques sagrados repartidos por toda la isla. Los cuidan y protegen monjes sintoístas, herederos de una antigua tradición milenaria. En estos santuarios vivientes hay árboles longevos, especialmente sagrados, que se veneran como Kami. Es raro encontrar un santuario Shinto sin un árbol sagrado. Los santuarios comenzaron con los árboles, y su naturaleza simbólica puede permear la conciencia humana.

¿Qué es un Kami?

El término Kami no designa a divinidades como seres absolutos creadores del mundo y de la vida. No marca diferencia entre el Ser Creador y lo creado: las dos cosas son Creador y Creación a la vez. Tampoco se trata de deidades personificadas, al estilo de los dioses menores de la Grecia y la Roma antiguas. Se denomina Kami a cualquier cosa que tenga un poder sobrehumano capaz de influir en un gran conjunto de cosas.

Los monjes, guardianes del bosque

Los monjes que habitan estos bosques milenarios permanecen en contacto continuo con sus Kami o árboles sagrados. Son artífices de prácticas y cultos que siguen vigentes hoy. Poseen un vasto conocimiento vivo sobre el mundo espiritual de los árboles, también llamado el reino de los Seres Arbóreos. El centro espiritual de la fe sintoísta, el Templo de Ise, en los bosques de Kumano, celebra más de 1.700 ceremonias cada año. Incluyen rituales mensuales, ofrendas, rezos por la paz y la prosperidad de la nación, y súplicas por una buena cosecha.

La Ceremonia del Renacimiento: Shikinen Sengū

Desde hace más de 1.300 años, cada 20 años se realiza la Ceremonia del Renacimiento, Shikinen Sengū. Consiste en reconstruir todo el Templo de Ise con maderas de árboles sagrados. Así se transfiere la deidad a una vivienda nueva, de modo que renueva su espíritu y fortalece la vitalidad de la nación. Esta magnífica ceremonia, sin par en el mundo, ha renovado por generaciones el respeto a lo sagrado. Preserva el ciclo de la naturaleza y consolida el bosque en los corazones del pueblo japonés.